Ansiedad, la gran epidemia de la crisis

martes 21 de diciembre, 2010

Por Daniel Herrera.

 

Agorafobia, malestar digestivo, pánico, malestar muscular mareos o incluso sorpresivos ataques de taquicardia. Estos son algunos de los síntomas que arrastra una dolencia La actual coyuntura económica ha puesto, desgraciadamente, «de moda» patologías y trastornos como la ansiedad Agorafobia, malestar digestivo, pánico, malestar muscular mareos o incluso sorpresivos ataques de taquicardia. Estos son algunos de los síntomas que arrastra una dolencia que desgraciadamente parece estar de moda en tiempos de crisis: hablamos de la ansiedad. Un trastorno que suele camuflar con otras patologías y que en Canarias afecta a un 25 por ciento de la población (casi 3 de cada 10 ciudadanos isleños), según el último Consenso Español sobre el Trastorno de Ansiedad Generalizada. «El gran problema es que hay grados muy diferentes, y que normalmente a los pacientes se les detecta a posteriori, porque en principio acuden por otra cuestión que les viene asociada», reconoce Carlos Naranjo, psicólogo de Tenerife. «Hay gente que no se lo toma en serio y al revés, suele producirse que las personas cercanas al afectado no valoran lo suficiente su gravedad». Aunque existen tratamientos efectivos para superarla, lo cierto es que las crisis de ansiedad «pueden tardar años en curarse», asegura Naranjo. En el capítulo de las somatizaciones, los pacientes llegan a sentir incluso mareos en los grandes espacios, pérdida parcial y momentánea de la visión e incluso dolores mandibulares,transpiración, rigidez muscular, debilidad muscular e insomnio, inquietud motora. «La ansiedad es como un disparo del sistema nervioso simpático que despierta la adrenalina», afirma Gustavo Hernández, psicólogo director del Instituto de Psicología Emocional y profesor asociado de la Ulpgc. «Temer que vas a perder el puesto de trabajo, vivir con la soga al cuello si no llega a tales objetivos o incluso el sobreesfuerzo laboral al ver las reducciones de plantilla. Esa incertidumbre de no ver el futuro claro puede ser un innegable caldo de cultivo para fomentar este tipo de trastornos», explica. Potenciar las técnicas de relajación, dejar las sustancias psicoestimulantes (bebidas de cola, café, etc.) practicar más deporte o desconectar con desplazamientos vacacionales son algunos de los procedimientos que recomiendan paraminimizar o al menos evitar esta dolencia.  

Fecha de publicación: Actualizado 26/05/2010 - 10:20:12

Fuente: ABC.es

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